Filosofía

Performance

Investigo un Nuevo Lenguaje de Expresión en circunstancias extremas: pintando cuadros al mismo tiempo. Estudio las claves psicológicas del comportamiento humano en situaciones límite, para intentar comprender, con otro enfoque, el intrincado camino del entendimiento. Al hombre se le conoce en esos momentos, estando muy cerca del miedo. Ahí es donde se sabe cómo es cada uno de verdad. Esto hace, que mi mente se abra a nuevos conceptos. Necesito mis performances para encontrarme a mí mismo; para no sentirme anclado en este mundo.

Quiero desafiar las leyes del  tiempo y del espacio, de la razón y sinrazón.

Sin medios, sin permisos, y sin la ayuda de un equipo cualificado, es imposible trabajar con profesionalidad. Así, es muy difícil  hacer respetar una obra tan personal y arriesgada artísticamente.

Intervención

Es una obra para meditar sobre la libertad. Un intento utópico para atrapar la noción espacio/tiempo y detenerla un fugaz instante. Deseo sentir ese momento que jamás se repite. Somos prisioneros de nosotros mismos. Utilizando cuerdas y otros elementos, atrapo personas, edificios… para provocar una reflexión  acerca de nuestros porqués. Un pensamiento que nos ayude a replantearnos, con un concepto diferente, todas esas preguntas que nos inquietan. 

Necesito percibir otra forma de ver las cosas.

Atrapamiento

Conforme he ido evolucionando, he comprendido que una parte crucial de la magia del Arte es: comunicar/impregnar/contaminar a los demás con tu virus. Esa es la esencia de mi mensaje. Muchas de mis intervenciones, son simples gestos de ayuda desinteresada. Ese es mi Arte. Esa es mi semilla. Mi sueño: infectar a todo el mundo para que, algún día, todos podamos recoger su fruto. Tal vez, el nacimiento de un líder íntegro y valiente capaz de luchar a muerte por los desahuciados de hogar y espíritu. Alguien que ose cambiar las reglas del juego. Que promulgue una Ley justa e igualitaria para todos, sin distinciones de raza, credo o dinero. El día que la maldad y la corrupción tengan que pagar un altísimo precio, estaremos abriendo la puerta a un mundo en el que poder vivir en paz y armonía. ¡Ese día, empezaremos a ser felices! 

Decálogo para invertir en arte

Al margen de mi implícita opinión, he extraído un compendio de: ilustres filósofos, mandamases, mentes privilegiadas, psicólogos, artistas, entendidos del mundo artístico y financiero… La idea, es dar con el tono óptimo (espectro intelectual/emocional) que exige afrontar esta fascinante tarea.

1º PERCEPCIÓN.
Toma consciencia de quién eres en verdad. Ponte en la piel del artista, si no, imposible entender su enfoque.

2º EMOCIÓN.
Abre tu mente. Sé receptivo. No juzgues su trabajo sin conocer su vida. Hay quien eclipsa, pero vive huérfano de principios. Otros, pasan sin pena ni gloria, pero dejan una indeleble huella en la historia. Sigue tu instinto. Déjate seducir. Apasiónate. Compra con el corazón.

3º INFORMACIÓN.
El fin último de la vida es la transmisión del conocimiento. Educa tu mirada. Desarrolla tu criterio. Participa en el mundo del arte. El mercado está repleto de mediocridad. No te dejes engañar por el envoltorio. Indaga en su carrera artística: currículum vitae, exposiciones, conferencias, talleres, mass media. Surfea por internet: redes sociales, blogs, podcast… Sondea sus ideas. Asesórate, pero: ¡ojo!, sé prudente. Ningún experto es garantía; si no, viaja en el tiempo y lo comprenderás. Te hallas en 1880 y pico. Deseas adquirir obra de un tal, Vincent. Sales a la calle y pides consejo a los entendidos. Bueno… ya conoces la historia. ¿De verdad te crees más listo que nadie? ¿Piensas que tú sí hubieses comprado su arte? No seas ingenuo. Todos somos hijos del tiempo que nos toca vivir.

4º CREDIBILIDAD.
La reputación cuesta toda una vida construirla. ¿Tiene carisma? ¿Se acerca a la creación con silencio, respeto e introspección, o solo busca dar la nota? La fiabilidad no depende per se, del interfecto en cuestión. En la ecuación, entra en juego la maledicencia de la gente. La historia está plagada de ejemplos. La casi totalidad de adelantados a su tiempo, son ridiculizados y calumniados por el impoluto conjunto de la sociedad. Sí, esa exquisita ciudadanía autoerigida con la potestad de desacreditar todo aquello que contraviene sus normas. Así de salvaje es el poder de nuestra herencia genética. Estamos a las puertas del salto evolutivo más trascendental de nuestra especie: la singularidad tecnológica. El advenimiento de la súper inteligencia artificial va a cambiar el paradigma de la evolución. Pese a tan alucinante devenir, la arquitectura neuronal
nos sigue retrotrayendo a nuestros ancestros. No conseguimos huir del atávico miedo a lo desconocido. Por eso hacemos añicos todo aquello que escapa a nuestro entendimiento.

5º COHERENCIA.
Una cadena es tan fuerte como su eslabón más débil. Encuentra su debilidad y hallarás su fortaleza. El arte debe: transgredir, provocar, romper, innovar, desestabilizar… Tiene la responsabilidad épica de no rendirse nunca ante los límites que nos impone esta sociedad achacosa y deshumanizada. La creación es pura emoción, puro crecimiento.

6º INSPIRACIÓN.
Al arte se accede con humildad. Entra en su mundo. ¿Qué le ilumina? ¿Cuál es su razón de vivir? Navega en su mensaje. ¿Atisbas algún destello de genialidad? Por definición, arte y felicidad no existen si no se comparten. Así surgen las musas, de la necesidad de ir más allá; de la oportunidad de ser mejor personas; de aceptar estar unidos por un bien común.

Aprende a escuchar el silencio y oirás su susurro: “Sé tú el cambio que quieres ver en el mundo”.

7º IMPRONTA.
¿Cuál es su marca personal? Es primordial que des con su seña de identidad. ¿En qué se diferencia?
¿Qué le hace único?

8º DIFERENCIACIÓN.
La locura y singularidad son un valioso activo. ¿Cuál es su pedrada? En una sociedad donde impera la uniformidad, estética, impacto, postureo, convencionalismo… los hacedores polémicos que generan controversia y nadan a contracorriente, son más necesarios que nunca. Averigua si la firma que deseas adquirir, se involucra en temas sociales o es un vulgar ególatra que solo mira su ombligo. En estos tiempos, este compromiso se ve con buenos ojos.

9º PROYECCIÓN ARTÍSTICA.
No te apresures. Soluciona tus dudas. Descubre qué relevancia le otorgan los medios. Escudriña en su trayectoria, reportajes y entrevistas. ¿Está su creación e idiosincrasia a la altura de una audiencia global?

10º RECONOCIMIENTOS.
El auténtico artista no teme el anonimato. Quienes viven al amparo de su contentamiento, sometidos al dictado de modas y bajo la batuta del triunfo y oropel, están sentenciados a un efímero futuro.
La misión del arte es el conocimiento de la verdad humana.

Nada hay más sagrado, es el súmmun a lo que un artista puede aspirar. Aprende a discernir entre el producto mediatizado que nos impone el mercado global, de ese otro que, aunque pase desapercibido, puede ser más auténtico. Ahonda en sus referencias. Investiga sus credenciales. ¿Qué opina el mundo de su arte?

11º COTIZACIÓN.
El arte se compra por: amor, prestigio, inversión, lujo, estatus, vanidad.. Incluso, por justicia social; por restitución al honor arrebatado en guerras. Hay muchas razones aunque, tal vez, la más singular sea la de que el ser humano no concibe que su paso por la vida sea en vano. Muchas personas poderosas hacen lo imposible por evitar que su memoria se extinga. Necesitan dejar su huella. Ponen su nombre a: museos, instituciones, edificios, premios… para ser recordados. La presunción y necesidad de reconocimiento, están marcadas a fuego en nuestro ADN como subterfugio para no afrontar la futilidad de toda empresa humana. Nada mejor para cumplir su ardiente deseo, que dejar a la historia parte de ellos mismos.

Una obra, vale lo que uno está dispuesto a pagar por ella. Importante: no confundir precio con valor; son diferentes conceptos. Hay piezas de alto valor por su: mensaje, técnica originalidad, belleza, atrevimiento… a precios ridículos. Otras en cambio, cuestan fortunas y adolecen del mínimo rigor artístico. Mención aparte, lo rubrica esa otra categoría de producto nacido para la vil especulación. En un mundo capitalista, donde ingentes cantidades de dinero necesitan lavarse cambiando de manos, se antoja muy apetecible y lucroso otorgar el estatus de obra de arte a elucubraciones inverosímiles. El asunto del dinero es controvertido.

Observación 1) La excepcionalidad marca la pauta. Un producto único, tiene superior precio a otro reproducido en masa. Imagina un millón de “Guernicas” exactamente igual en: calidad, tamaño, textura, pigmentos, pinceladas, grietas, soporte… ¿Crees en serio que la obra original de Pablo ostentaría idéntico valor? Apliquemos esto al resto de artes. Poseer algo único e irrepetible (algo que nadie más puede tener), es lo que realmente da sentido a la obra.

Observación 2) Imagina un cuadro tan icónico como “Las Meninas” a la venta por 1000 €. ¿Tal descuento disminuiría su trascendencia? ¿Cambiaría su significado? ¿La nueva cotización anula su maestría?

Observación 3) Riesgo inherente al mercado: dispar fluctuación de precios. Cuando encuentras autores que rompen sus precios a la baja, tienes tres opciones. Primera: sentirte estafado por comprar un día a 10000, y ver que otro día, obra similar, está a 1000. Segunda: si realmente te entusiasma su trabajo, no te quejes y aprovecha la brillante oportunidad de seguir disfrutando su arte. Tercera: sé astuto.

Encuentra artistas que rompan moldes. Da con la excepción que confirma la regla.

Si estás atento, toparás con creadores auténticamente salidos de madre. Sé fiel a tu corazonada. Sírvete de su bendita irracionalidad y simpar locura.
En su concepción más perversa, la cotización y, también, ‘ciertas compras’, son la llave de los grilletes que el mercado y ‘ciertas corporaciones’, ponen al reo; o sea, al público en general. Hay obras que se adquieren para impedir que lleguen a la gente. Razón: política, religiosa, empresarial, atentado al honor… Un sinfín de verdades incómodas. Otras, simplemente, se compran para el particular deleite de ricachones. Resulta
obsceno privar al mundo del acceso a tales maravillas. Algo tan sublime como el arte, no debiera estar
sometido a la voluntad de un puñado de gerifaltes. ¡Espabila! ¡Mantente ojo avizor! Repasa la historia: obras
que nadie compraba, incluso a precios bajos, resulta que ahora…

12 LEGADO.
¿Cuál es la finalidad del arte? ¿Para qué sirve? El arte es un catalizador que nos lleva de la mano hacia una interacción global, a nuestra comprensión como especie en el universo. Arte es: comunicar; transmitir el conocimiento humano; mediar con la sensibilidad, con la belleza, con la verdad. Nada más esencial y hermoso, que la idea del artista contagiando al mundo su más pura emoción.
¡Sublime crear lo que nunca nadie ha visto antes!

Buena o mala crítica; éxito o fracaso; gloria o escarnio, todo se torna irrelevante. El factor decisivo por el que los creadores pasan a la historia, es su concepción del mundo. Es esencial ofrecer otra perspectiva.

OTRA MIRADA

El tiempo es el juez más implacable.
El arte nos trasciende.
Si das con alguien capaz de reinterpretar la existencia desde un enfoque inédito, tu inversión estará asegurada.

13 IMPRESCINDIBLE.
Cúbrete las espaldas. Exige certificado que garantice su autenticidad. Cuantas más pruebas te proporcione el artista, tanto en la elaboración de la obra como en su resultado final, mejor.

14 EPITAFIO.
Alegato final
Un artista que se precie, debe tener hambre por aprender; ser un revulsivo; un librepensador que se cuestione el orden establecido; una persona honesta capaz de luchar contra un sistema injusto. En definitiva: alguien que arroje luz en estos tiempos convulsos.

El mundo necesita hacedores que planten cara a las sinrazones de nuestra sociedad.

15 MARCO LEGAL.
Tanto el autor, como el cliente, están amparados por Ley. Respétala.
Vendedor: Ley de Propiedad Intelectual. Derechos de Autor.
Comprador: Ley Orgánica 3/2018, de 5 de diciembre, de Protección de Datos Personales.
Albert Einstein: “El fin de mi vida, es la búsqueda de la verdad”.

Albert Einstein: “El fin de mi vida, es la búsqueda de la verdad”.

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